Fernando

Diagnosticado en 2018

Fernando tiene 69 años, y sigue ejerciendo de cirujano oncológico en su consulta de Ceuta, junto con Ana, que es su mujer y enfermera.

Siempre supe cómo se sentía la gente porque como médico me cuentan lo que les pasa y les tengo que decir “tiene usted esto, hay que ver cómo lo arreglamos, ver cómo lo solucionamos, ahora va a ir al oncólogo”, lo que no sabía era cómo yo me podía sentir, y ahora ya lo sé.

Fue diagnosticado en 2018 de cáncer de pulmón con la mutación EGFR, y después de unas sesiones de radioterapia está con un tratamiento oral específico para su tipo de cáncer.

Estas son las experiencias, ideas y puntos de vista de cada persona concreta que se presenta aquí. Tu propia situación puede ser distinta, y esas ideas pueden no ser adecuadas para ti.

LA TRAYECTORIA, PERSPECTIVA Y EMOCIONES DE FERNANDO CON EL CÁNCER

  • Diagnosticado de cáncer de pulmón con mutación EGFR
  • Radioterapia
  • Terapia dirigida

Cuando me diagnosticaron

Los primeros síntomas que tuve fue dolor de espalda, siempre he padecido de alguna molestia, pero esta era una molestia que no se quitaba y empecé a tener un síndrome gripal. Tenía dolor óseo y una tos seca poco productiva, así que decidí hacerme una radiografía de tórax.

Cuando vi la mancha en la radiografía fue como cuando te cae una losa aplastante encima. Al principio no me dieron ninguna opción, no había ninguna opción de supervivencia, me daban 2 meses de vida.

Me hicieron radiografía de tórax, radiografía de cadera, de columna, TAC torácico, un hemograma, todo en el mismo día, al día siguiente el neumólogo broncoscopia y el mismo día TAC craneoencefálico, una analítica completa y luego me mandaron directamente a Radioterapia, básicamente para quitarme el dolor. Yo me entregué a mis compañeros, a lo que fuera menester.

El oncólogo me dijo de hacerme una biopsia para ver si encontraban una mutación. Al cabo de 10 o 15 días me llamó el oncólogo, cuando yo ya me iba a ir a Madrid a un ensayo clínico, me dijo “de Madrid nada, que tienes la mutación genética del exón 19 del EGFR y esto es otra cosa, vas a tomar una pastilla”. Yo lo vi como una esperanza y con unas posibilidades incluso de curarme o de mantenerme con vida más tiempo hasta que vayan apareciendo más opciones de tratamiento.

Con el tratamiento, en 4 meses, he tenido una reducción de todo del 95%. Yo iba notando, mis efectos secundarios, pero mi estado general era cada vez mejor.

Emociones

Hasta ahora el cáncer de pulmón era uno de los cánceres con peor pronóstico que había, pero ha habido un avance en la terapia biológica tan grande y con una puerta de esperanza bastante importante.

Hay una cosa importante para mí y es que yo soy una persona religiosa, yo me formé en los jesuitas y después me separé mucho de la Iglesia, pero con esto que me ha ocurrido he vuelto otra vez a interesarme, pero no he sentido ningún reproche, he sentido algo importante, le pido a Dios por las personas que no tengan fe porque debe de ser una cosa desoladora.

He pasado por 2 momentos en esta enfermedad muy importantes, uno la ausencia total de esperanza, y la segunda parte que era profundamente dar las gracias a Dios de que sí había la posibilidad de enmendar, de alargar.

La gente se siente con un gran temor y un gran desconsuelo, pero para eso estamos nosotros, los médicos, hay algunos que se revelan un poquitín más, pero generalmente uno se entrega. Si uno habla bien, si uno expresa bien y cuenta bien lo que es la enfermedad, abre siempre una ventana de esperanza. Yo ahora soy más comprensivo, me ha pasado lo mismo que a mis pacientes y estoy agarrado a esa ventana de esperanza.

La palabra cáncer es terrorífica, pero empiezo a sentir que no es tan terrorífica porque el tratamiento es mucho más efectivo que antes.

La perspectiva de Fernando

Tengo miedo a que el tratamiento deje de funcionar, pero si deja de funcionar también sé que hay otras cosas. El oncólogo tiene previsto cualquier otra situación.

Me consta que hay una revolución en la oncología, una revolución bestial, por ejemplo, en el cáncer de pulmón y en el melanoma ha sido bestial en los últimos años, lo que eran supervivencia de meses ahora son supervivencia de años, lo que era imposible de curar ahora sí.

AMIGOS Y FAMILIA

Mi mujer es la que me empujo a ir al hospital a hacerme las pruebas, me acuerdo que después ya bajando las escaleras y yendo para el coche dije “igual tengo un cáncer de pulmón”, lo dije así, pero se lo dije así a la ligera.

Ella no me deja nunca sólo, ella viene siempre conmigo, nosotros somos más cobardes que las mujeres, ella va a sus médicos sola, tan tranquila y tiene mucho carácter y tiene mucho valor, más valor que yo.

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